En lo crítico

La vida nos arrastra a nuevos acontecimientos, Jesús Pérez Marqués

EDITORIAL

REVISTA PRIMACIA Nº 7 - 2ª FASE

 

 

 

Parece como si se estuviesen sincronizando los acontecimientos para llevarnos ha hechos irremediables y nos fuesen avisando poco a poco, golpe a golpe, para que cuando llegue el momento no nos derrumbemos del todo.

 

Es como si nuestra hora se asemejara a la del propio reloj, que durante la noche en su continuo tic tac pasa sin darnos cuenta hasta la hora en punto de sonar el despertador y en ese momento tuviésemos que despertar a las buenas o a las malas.

 

La humanidad tiene que despertar de este letargo oscuro y lujurioso que estamos padeciendo y hacernos ver, no se si a golpes, o a besos que solo hay un camino y es el de la fraternidad entre los hombres y la total concentración de nuestros sentidos encaminados a nuestro propio interior para descubrir nuestra propia identidad, nuestro propio espíritu y la grandeza y el conocimiento que habita dentro de cada uno de nosotros apartando así todas las incertidumbres y uniendo materia y espíritu para consolidarnos en paz con nosotros mismos y con todo lo que nos rodea.

 

La búsqueda ha de partir de cada uno y cada uno, este en la posición que este ha de encontrarse consigo mismo primero para reconocer sus propios errores y virtudes y de ellos equilibrar la balanza desde la posición real en que se encuentra y pertenece, asimilando así la función en consecuencia con nuestra propia trayectoria, terminando de sembrar el fruto o empezando a sembrarlo.

 

Ya que el propio destino y consecuencia personal he espiritual se ha hecho constancia pública en su momento ante los aranceles: causa y efecto de nuestra propia y firme identidad.

 

Parece como si algunos pensamiento fuesen sueños, o simples pensamientos de ciencia ficción, pero de alguna manera y sin saber porque, hasta los sueños o las historias van determinadas al mismo lugar... ... y es el de nuestra propia evolución. Que en si es de dar un paso importante de una vez por todas a las formas y conceptos que se han mantenido hasta ahora, destruyendo a fuerza de edificar la nueva trayectoria del hombre.

 

Por lo que yo, personalmente no quiero ni deseo ir al lugar donde nos están llevando, si no al que mi interior y mi voluntad desean, y creo sinceramente que es en definitiva el que la mayoría quiere, que es encontrar la paz y la alegría, en un mundo donde la justicia reine para todos igual y en todos los sentidos, y que mejor que desearlo en estas fechas y de todo corazón.

 

Feliz Navidad

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