Lo que ha de venir... Jesús Pérez Marqués

Lo que ha de venir... Jesús Pérez Marqués

 

Me sorprende ver que pese a todo y con todo, pese a el tiempo y los años, pese a la evolución y  a lo que ha de venir, tan solo unos pocos buscan espacios diferentes donde poder reflejarse en su forma y en su búsqueda, La mayoría habla, habla, habla y habla y hace  eco y presume de todo aquello que no hace, de todo aquello que le gustaría que fuese diferente, de las cosas que en el fondo odia y que inconscientemente es asiduo consumidor.

Son tantas y tan distintas, envueltos en la necedad, la evolución que ha sido utilizada para fomentar el consumismo de la ignorancia, nuestros espíritus han evolucionado más de que podemos entender y sin embargo hemos caído en la trampa de quienes todo lo envuelven en una capa de humo y lo venden como nubes en tiempos de huracanes.

Atraídos por la confusión perfeccionistas del engaño han sabido hacer un rebaño donde alimentar banalidades y consumir basura en vez de alimentarnos de todo lo que las nuevas tecnologías nos están ofreciendo.

Internet supera el máximo de información imaginable, luchar contra ella, esconderla, difuminarla, expandir similitudes ajenas es el esfuerzo puro y duro de sistemas que desean seguir en la confusión y la mentira.

Pero pese a toda la realidad es que por primera vez, el medio esta y todo aquel que desee encontrar lo que busca gracias a él podemos hacerlo, y eso es bueno y era necesario, ha sido y es el principio de la trasformación y no será la última…

El problema es el conflicto real de nuestro interior educado y malformado durante siglos para hacernos vivir y caer en el día a día de la supervivencia olvidando hasta el  principio, propio y ajeno de lo que son nuestras propias vidas en una vida elegida y menospreciada con el huso de razón en la razón de vivir para vivir y no para permanecer y compartir.

Uno contra todos, todos contra uno,  no, ni siquiera eso va a ser o será, lo que nos precede en el maña, porque ya está escrito y por mucho que nos quieran confundir por muchos interese creados que existan, otras van a ser las reglas y otros los principios a seguir, aunque suene a pura utopía, o a farsa palabrería fantasiosa y pretensiosa  apocalipsis por el bien.

No nada tiene que ver, y lo veras, porque no seré yo quien grite a tu oído y a tus sentidos lo que tiene que oír y ver. Serás tú el que lo sienta pese a que estés distraído, oculto, sobreviviendo, malgastando el tiempo o involucrado en que las cosas sigan así.

Serás tú el que querrás volver a la inocencia de tu corazón, perdido olvidado y maltratado por el propio entorno de la vida. Tú el que desearas que tu vida y tu entorno sea diferente, tú el que veras reflejado en los demás aquello que has alimentado y despreciado desde siempre y has sido incapaz de ver por culpa de  aquellos que lo han tomado como  forma de vivir y sobrevivir porque no habían otros puntos de referencia.

La verdad es que siempre han estado, que como todos has partido de cero al nacer con la mochila a cuestas que es tu propia vida y que en el fondo, tan solo has hecho que los demás la llenarán de basura cargando con un peso que no es tuyo y con una deuda que en el fondo la mayoría no debería pagar.

Libre elección sin elección en el entorno ni en la salida pero el libre albedrío está condicionado a tu voluntad, y tu voluntad está pendiente de otras cosas, sin pensar que las mismas pueden llevarnos a espacios totalmente diferentes sin perder en nada, nada de lo que hemos querido o deseado.

 

Jesús Pérez Marqués