En lo Espiritual

Sobre lo espiritual Por Jesús Pérez Marqués

Sobre lo espiritual

 

Lo espiritual, es aquello que concierne al espíritu, consciente o inconscientes, forma parte de nuestra propia vida o esencia y desde cualquier espacio, posición, tiempo,  lugar, idea o principio, se sostiene desde todos los ángulos de la vida  recreándose en cada uno de nosotros.

Cualquier deseo, ansia, voluntad, búsqueda, que iniciemos o  ya tengamos, viene movida  por el sincronismo de nuestra propia existencia con lo eterno y toda comprensión o incomprensión se recrea en algo más.

Siempre nos asusta y nos preocupa la incomprensión de lo desconocido y nuestro interior siempre nos alienta a seguir creyendo que no estamos en la posición real de todo aquello que nos corresponde o nos debería corresponder.

Motivo suficiente para que nazcan todo tipo de religiones, sectas, o videntes que nos alientan desde sus posiciones a  recrearnos o guiarnos por el dios que ellos predican

Y de la forma que ellos creen mejor en lo que han encontrado sea desde la dignidad o desde la indignidad. Con fines de riqueza, poder o simple sumisión hacia su doctrina.

 

 

Inconscientemente a todos nos motivan  hacia lo espiritual, aun partiendo del más puro ateísmo nos encontramos que sin querer estamos idolatrando y creyendo en algo aunque sea diferente, como puede ser una piedra, el sol, el diablo, la riqueza el poder, el narcisismo o en uno mismo, en el afán de la  propia superación.

Esto que estoy escribiendo en si mismo parece una contradicción de lo  espiritual,  pero si nos paramos un segundo a pensar veréis que realmente lo espiritual es la propia superación en pruebas y pruebas que tenemos que ir superando para alcanzar una mayor comprensión hacia las dos partes o identidades que forma nuestra propia identidad, que divididas en cada ser comparten materia o espíritu sin identificarse, juntas darían la salida correcta a un mayor conocimiento que nos beneficiaria realmente. En ese letargo de adaptación

El acogerse, recrearse, vincularse, o formar parte  de cualquier religión lo único que nos puede aportar es el enriquecimiento de los que otros han encontrado con lo que nosotros tenemos que encontrar si somos honestos en la búsqueda. Cuando nos sometemos hacia una u otra religión o concepto y lo tomamos como la única  salida para encontrar al Dios que nos ofrecen, solemos acogernos a sus doctrinas y podemos caer en sus propios errores. Solo dependerá de si debemos tomarnos a pie de la letra toda y cada uno de sus comportamientos y si verdaderamente, cumplen en toda regla lo que nuestro interior sabe que es correcto o incorrecto.

Muchos grandes hombres han pasado por el mundo y han dejado verdaderos mensajes que nos han enriquecido hacia la búsqueda de lo eterno o de Dios, el problema siempre ha sido el mismo los intereses han cambiado lo real para llevarlo a callejones sin salida y con ello tenernos sometidos al desconocimiento y a la incomprensión que nos hace dudar continuamente y así recurrir a comportamiento o doctrinas que nunca nos darán una salida seria a la búsqueda real de nuestra alma. Que es en sí la que unifica espíritu y materia con Dios.

En ese letargo de adaptación es donde nos encontramos ahora, por primera vez las mentes están abiertas a otro tipo de entendimientos que nos aporten más luz, más claridad, los medios y las formas están cambiando y en este esquema generacional difícil va a ser parar los acontecimientos

Es fácil guiarnos en la maldad, la materia y todo aquello que se esconde detrás de ella facilita que cojamos en un principio lo peor aparente y aprendamos lo más fácil, que es lo que nos muestra el entorno. Pero detrás de todo movimiento y acción hay una causa y efecto y el espíritu, nosotros a trabes de este cambio generacional, vamos a tener que guiarnos por verdaderos valores que tenemos que aprender de todos los conocimientos que nos han aportado todos nuestros anteriores predecesores.

Para ser honesto e de decir que aunque el sacrificio no haya sido en vano de todos y cada uno que han sido condenados crucificados, martirizados por el propio hombre y la trasgresión de la propia materia. No hemos sido capaces de hacer un mundo mejor ni encontrar otras formas de vida y conceptos que una lo espiritual con lo material para acercarnos más a Dios, si no todo lo contrario. Se han utilizado todos sus conocimientos en la mayoría de casos, para beneficios comunes y distanciamiento de la pura verdad con sofismas que nos alejan y nos perturban.

Desde lo espiritual y lo personal debemos hallar las verdaderas respuestas, recoger el fruto que generación tras generación nos ha ido aportando, y apartar y desechar todo aquello que no nos ha llevado a ninguna parte y tan solo ha hecho confundirnos y mantenernos lejos de Él.

Llegado a este momento, no nos vale la excusa de que no tenemos ningún precedente para seguir. Los tenemos todos, todos formamos parte de la evolución  y por muchos defectos de normas y educaciones que nos sometan  o nos haya podido someter, la fuerza del espíritu  en la inercia hacia su propia involución con la materia en lo propio y ajeno nos tienen que llevar  a ser honestos con nosotros mismos y cambiar desde nuestra propia base y naturaleza.

 

Te invito a que busques una razón desde tu propia  razón para encontrar la paz que estas buscando y las respuestas que necesitas para encontrar esa paz.