En lo filosófico

La filosofía de las Palabras

La filosofía de las Palabras

 Uno parece estar solo cuando clama justicia a la sinrazón de la propia materia en lo individual más inmediato.  Parece que sus quejas, tan solo son espacios aislados, ajenos a nuestro entorno, sin pensar que la rueda que jira y mueve el universo  entre los millones que en su continuas preguntas  y respuestas no encuentran respuestas y equivocan sus preguntas a falta de referentes que el tiempo y los intereses personales han ido borrando.
  
Otros dentro de su propio espacio han sido luz y camino para los demás, dejando las huellas para seguir  sobre sus pasos que en su día los hicieron desaparecer o no quisieron mirar y que han servido de referente en las siguientes generaciones como camino a seguir sin seguir  y sin mirar.

 Cada peldaño que sube un hombre los demás van detrás, detrás de cada hombre esta el destino y la evolución.

Si todo lo que no se puede decir esta dicho y satanizado si todo lo que se dice se quiere convertir en el hueco sonido de las palabras, que significado podemos encontrar en ellas si no la conjugación de lo que esperamos, sabemos, intuimos o deseamos dentro de nuestro interior, apreciar para quitar el velo que las trasluce y las lleva a sonidos sonoros que ya conocemos en la decadencia de sonidos repetidos.

Música que nos hace huir para no bajar la guardia en la apariencia de una lagrima sombra escondida detrás de su son.                     
                    
      Jesús Pérez Marqués

 
   

Platón funda la Academia y enseña allí durante unos veinte años.
Vuelve a viajar nuevamente a Siracusa, pero vive serios avatares, lo que lo hacen regresar a su ciudad natal y dedicarse a la enseñanza y a la investigación. La filosofía platónica se basa en el mundo de las ideas y en el mundo del ser, contrapuesto a las apariencias. Considera que el individuo está compuesto de cuerpo mortal y alma inmortal.

 Platón - año 427 antes de Cristo

Dios es capaz de crear partículas de materia de distintos tamaños y formas... y quizás de densidades y fuerzas distintas, y de este modo puede variar las leyes de la naturaleza, y hacer muchos mundos de tipos diferentes en partes diferentes del universo. Yo por lo menos no veo en esto nada contradictorio.

 ISAAC NEWTON, Óptica.

Einstein afirmaba, en relación con el trabajo científico, que «la imaginación es más importante que el conocimiento» Y es que, del mismo modo que un pintor o un poeta, que de repente tiene una iluminación y es capaz de plasmarla en su obra, los científicos necesitan de cierta inspiración que les permita llegar al conocimiento profundo de los fenómenos y, consecuentemente, dar engendro al saber científico. Pero esta similitud es mayor aún. La dimensión artística de la Ciencia es tal, que no faltan los criterios estéticos en las teorías científicas.

 Paul Dirac aseguraba, al respecto, que fue su sentido de la belleza lo que le permitió descubrir la ecuación del electrón, llegando a afirmar, incluso, que «es más importante tener belleza en nuestras ecuaciones que hacer que cuadren con el experimento» En esta misma línea, el premio Nobel de Física Steven Weinberg advertía que "no aceptaríamos ninguna teoría como teoría final a no ser que fuera bella".

Las altas cotas de conocimiento alcanzadas hasta nuestros días, no hubiesen sido posibles de no ser por la gran capacidad creativa y de inspiración -además de intelectual, por supuesto- de los grandes científicos. Así, y de acuerdo con la leyenda, gran inspiración y creatividad hubieron de apoderarse de Sir Isaac Newton para que el hecho de caérsele una manzana en la cabeza le indujeran a formular la Ley de Gravitación Universal; o de Albert Einstein para crear una de las teorías más importantes de la Física: la Teoría de la Relatividad. Según cuenta la historia, ya desde muy joven el científico cavilaba sobre el aspecto que debía tener la luz, al imaginarse montado encima y viajando con ella. Esta inquietud tuvo que ser, de algún modo, determinante en la creación de la Teoría de la Relatividad y, ulteriormente, en su Teoría Cuántica del Efecto Fotoeléctrico, galardonada con el premio Nobel de Física en 1921

En las primeras edades del mundo, los habitantes de una isla cualquiera se consideraban los únicos habitantes de la Tierra, o en caso de que hubiera otros, no podían concebir que llegaran nunca a establecer comercio con ellos, porque estaban separados por el profundo y ancho mar, pero las épocas posteriores conocieron la invención del barco... Del mismo modo, quizás puedan inventarse otros medios de transporte para trasladarse a la Luna... Nos falta ahora un Drake o un Colón capaz de emprender este viaje, o un Dédalo que invente un transporte por el aire. Sin embargo, no dudo que el tiempo, que continúa siendo el padre de las verdades futuras y que nos ha revelado muchas cosas que nuestros antepasados ignoraban, también manifestará a nuestros sucesores lo que nosostros ahora deseamos saber y no podemos.

JOHN WILKIMS, El descubrimiento de un mundo en la Luna, 1638

Decir que cada especie de cosa está dotada de una cualidad específica oculta por la cual actúa y produce efectos manifiestos, equivale a no decir nada; pero derivar de los fenómenos dos o tres principios generales de movimiento, y acto seguido explicar de qué modo se deducen de estos principios manifiestos las propiedades y las acciones de todas las cosas corpóreas, sería dar un gran paso.

 ISAAC NEWTON, Óptica.

La más antigua de todas las filosofías, la de la evolución, estuvo maniatada de manos y pies y relegada a la oscuridad más absoluta durante el milenio de escolasticismo teológico. Pero Darwin infundió nueva savia vital en la antigua estructura; las ataduras saltaron, y el pensamiento revivificado de la antigua Grecia ha demostrado ser una expresión más adecuada del orden universal de las cosas que cualquiera de los esquemas aceptados por la credulidad y bien recibidos por la superstición de setenta generaciones posteriores de hombres.

 T.H. HUXLEY, 1887.

Si al saber de mi lenguaje, en la duda de lo que tienes y en el efecto de lo que soy encontraría una razón si al menos, con menos o más que no puedo ver, consideras la verdad como enemigo y la razón de tu comodidad como verdad. Si desde el velo trasparente que cubre la piel en la materia se ha de infiltrar el nuevo conocimiento,  es el momento de decir lo fácil que es encontrar al  Dios de todos y lo difícil que lo han puesto todos para encontrarlo  sin ninguna vinculación que perturbe o moleste a los demás.

Contengo las lagrimas mías, y las tuyas, y miro para otro lado, como tu, y me duele el dolor como tu, sin mirar, y en el fondo, y en el alma, y en la esencia de nuestra razón de ser, veo como te ves, como te ven, más pequeño, mas ajeno, más dolido del dolor que no percibo, en la sin razón del ser y la barbarie de vivir, en esta época donde los vivos y los muertos aprovechan el estado actual de la trasgresión, y en las sombras de los espacios sin formar, reflejan sus carencias, sus penumbras, y sus miedos, como arma de guardar, en tiempos de redimir.

Jesús Pérez Marqués

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

   
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