FILOSOFÍA INTUITIVA Jesús Pérez Marqués

FILOSOFIA INTUITIVA

Es difícil escribir y hasta me hace pensar si es el momento, pero en un mundo que han cambiado las formas con las palabras, utilizadas en cualquier fin o interés ajeno a las mismas.

Los mensajes o lo que queremos decir puede, pueden adentrarse como parte de las partes que utilizan los sentidos en direcciones contrapuestas en la  línea comercial, política, o direccional que tanto vemos a través de la tv, las redes  sociales o internet.

Eso nos lleva a la visualización de ideas contrapuestas a nuestros sentidos  en direcciones futuristas y alejamiento personal de nuestra identidad con nosotros mismos y con el pasado.

La nueva era,  un interruptor para paralizar el robot  que no se porte bien o no acceda a nuestros deseos, pensar sobre el pensamiento injertado en la propia evolución como base a la razón que aumenta progresivamente efecto causa y se amplía con el ultimo Dios de la perfección. La nueva recopilación de datos.

El más y el menos de lo que se olvida y de lo que se crea en una memoria virtual carente de alma o espíritu.

Una democracia asistida donde el acatamiento programado del robot genere adictos de las normas sin reparo, sin funcionalidad Intuitiva donde analizar la base real de nuestra propia existencia la vida.

Cambiar la comodidad por la razón del ser o no ser, y dejar que el paso siguiente al después siga en manos de creativos que han olvidado su razón de ser y existir desde dentro para ver el más desde fuera.

El más desde fuera nos ha traído aquí, olvidando la esencia que ha sido borrada y retocada en cada nueva generación, el ayer un paso atrás sobre las decadencias tatuadas sobre la piel para no identificar ni el sentido ni la razón.

Y la ausencia, pérdida total del mas es más aquí y ahora.

La verdad es que quería escribir de otras cosas, de lo mismo, de que cuando dos fieras no se tienen miedo una de ellas acaba herida o muerta.

De la necesidad  ante la rueda que jira para no poder salir. De salir en busca de verdad y encontrar conocimientos que nos muestran la mentira.

De mentir para seguir sin ser agredido, de olvidar para no ser herido, de asumir que las cosas son así, para no estar en continua contradicción con nosotros mismos.

Vivir la vida que nos toca vivir, sin pensar la venidera que recae sobre nuestra propia descendencia. Y olvidar, olvidar y olvidar nuestra razón de ser en una estancia pasajera.

Repetir hacia atrás. Suplicar una solicitud de estancia. Olvidar la razón, la pérdida de memoria y de los sentidos que se han ido en busca de la comodidad.

Lo que se hace normal, es una norma aplicada a los siguientes que lo ven como normal y evidente.

Un estado de sitio que perdemos, ciencia ficción hacia una sola dirección sin parar a pensar en lo utópico o deseado.

O la propia existencia de la vida misma, con ella y con nosotros mismos.

Jesús Pérez Marqués

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