En lo paranormal

 

HECHOS REALES –VIVENCIAS PERSONALES

Estos textos pueden traumatizar o herir la sensibilidad de los lectores

Sí, me cuesta empezar, han sido tantas y tantas y siguen siendo cada día que decidirme en convertirlo en historias o conocimientos es lo que me hace dudar sobre lo que debo decir de lo paranormal.

Una vez un grupo de energúmenos en mis inicios cuando no tenía nada contra nada ni contra las formas de vivir por que la vida carecía de CONOCIMIENTOS  serios y de maldades, alguien me digo que adoraba al diablo, que el diablo era su dios y que hacia todo tipo de brujerías incluido la más fuerte para él, el Vudú. Ingenuo de mí lo acepte como era, que la libre elección en esta vida era para todos, si él había cogido esa elección allá él con su vida y permití que se relacionara durante un tiempo con mi familia hasta que descubrí todo el daño que estaba provocando y quería provocar y lo aleje de mi vida, pero ya fue tarde.

Pasado el tiempo he de decir que fue mi primer error en lo paranormal, pues el mal se alimenta del daño que genera en los demás y cuando la ingenuidad y la inocencia se cruzan en su camino su afán y logro mayor es perturbarlo y destruirlo.

De las muchas barbaridades que llegaron hacer, muñecos de trapo, cera, fotografías, pelos, deseos profanos, situaciones histéricas, alucinaciones y espectros reales que estuvieron perturbando el entorno con el sacrificio del dolor, y los gritos de auxilio dirigidos hacia cualquier dirección: adivinos, curanderos, videntes, curas etc.

Una de las imágenes que siempre me ha quedado gravada fue la que voy a contar a continuación:

Teníamos un local público, doble ventaja para aquel o aquellos que quieren hacer el mal pues tienen la posibilidad de introducirse o introducir cualquier persona o cosa dentro del mismo, pero en este caso le podía o le puede pasar a cualquiera.

Un día apareció un gato negro, dócil, manso, en apariencia juguetón y restregándose y acariciando a  todas las personas que se acercaban a él. Cuando llegue pensé que un gato negro no podía traer nada bueno y quise echarlo a la calle para que siguiese su camino, pero mi esposa, mi hijo menor y las personas que había allí de una forma u otra no paraban de insistir en que lo dejara en casa. (Si es tan bueno, mira cómo juega con todos, serás supersticioso, mira que tener miedo a esas cosas, va déjalo) la verdad que no sé cuál de ellas y estando en plena guerra contra lo desconocido fue la que hizo que el animal se quedara con nosotros. Creo que en aquel momento fue la de si tenía temor a las supercherías la que más profundizo en mí.

El primer día el animal, merodeaba toda la casa y estaba todo el día detrás de mi esposa que se encontraba embarazada de cinco meses.

Al segundo día mi esposa enfermo y tuvo que estar en la cama, vomitando continuamente y encontrándose cada ver peor, tuvo que venir el médico y después de visitarla le dijo que de momento no había peligro de perder al niño pero que si la cosas empeoraban  tendríamos que ingresarla.

Como todo había sucedido tan de repente y de una forma tan extraña dijimos vamos a esperar un poco y si la cosa empeora siempre tenemos tiempo de ir a urgencias. El gato negro estaba en la habitación siempre al lado de ella subiéndose encima de la cama y rozando y acariciando la barriga de ella continuamente que en su desconocimiento agradecía y acariciaba al gato. (Mira como se preocupa el pobre animal, parece como si supiese que te encuentras mal)

El tercer día, las cosas cada vez empeoraban, mi esposa cada vez estaba más enferma, el gato negro seguía al lado de ella en la cama,  mi hijo de cuatro años tuve que pasarlo a casa de una vecina porque también había enfermado y yo no podía atender el negocio, a mi esposa y a la vez al niño. En tres días,  mejor dicho dos y medio mi vida se estaba complicando tanto que estaba desesperado y sin hallar una respuesta a lo que estaba ocurriendo el destino siempre protector de lo insólito hizo que apareciera una bruja conocida en todo el entorno por su poder y su conocimiento  en la brujería que se llamaba Isabel y que por circunstancias de todo lo que me estaba sucediendo habíamos visitado en su consulta varias veces explicándole todas las cosas paranormales que nos estaban sucediendo por lo que estaba al corriente de nuestras vidas.

Cuando llego, en aquel momento fue como ver una salida o una solución al problema y sin embargo y antes de que yo le dijese nada de lo que estaba sucediendo, empecé a encontrarme mal,  mi esposa que se encontraba en la cama  al lado del local (Negocio Casa) Empezó a gritar de una forma irracional, la vidente o bruja y yo corrimos a la habitación donde se encontraba mi esposa encontrándonos al gato encima de su barriga arañando las mantas y arrojando diarreas de mierda liquida sobre toda la barriga de mi esposa que gritando no se lo podía quitar de encima.

La vidente gritando y una vez golpeado al gato para que se quitase de encima de mi esposa me gritaba diciendo Jesús Mata a ese gato, te han hecho magia negra con él, han hecho brujería y vudú, no dejes que se escape el gato y mátalo de lo contrario todas las maldades que han provocado se cumplirán, mátalo.

La planta baja de la vivienda se componía de la habitación de matrimonio, un recibidor que unía otra habitación, cocina, puerta de local comercial y un comedor,  al final del comedor un baño, el gato al salir de la habitación giro a la derecha entrando al comedor y del comedor directo al baño sin salida. Cerré la puerta del comedor, la gente que estaba en el local se marcharon espantadas de los gritos y los ruidos que se producían con todo el desbarajuste.

La vidente o bruja, no lo dejes salir de ahí y mata al gato como puedas, corriendo fui a buscar un palo a la cocina y entre al comedor cogiendo una silla para protegerme de él cuando se lanzase hacia mí. En el momento que el gato supo que iba a matarlo algo diabólico  se produjo en todo el entorno, las puertas se golpeaban, las luces, Lámpara  colgante de cinco bombillas no paraban de dar vueltas girando de una forma aterradora a la vez que se habrían y se cerraban las puertas, Isabel tuvo la valentía de entrar en ese momento y seguir gritando que matara al gato,

El gato se lanzaba hacia mis ojos enfurecido una y otra vez me protegía con la silla hasta que una de las veces con la estaca de madera pude darle un golpe bien dado en la cabeza quedando en el suelo tumbado, las puertas dejaron de abrirse y cerrase, pero la lámpara seguía dando vueltas y vueltas encendiéndose y apagándose la luz, Isabel volvió a insistir para que rematara al gato que aun estaba vivo y recuerdo sus ojos, como los del mismo diablo que penetraban en mí, no quitando su visión hacia mis ojos estuviese en la posición que estuviese, le volví a golpear hasta acabar con su vida, pero sus ojos no se cerraron y seguían a los míos desde cualquier posición que me encontrara de la habitación comedor, poco a poco volvió todo a la normalidad, el gato negro había muerto, mi esposa aterrada se había levantado de la cama a duras penas, El gato negro al poco de estar muerto vomito un ombligo de niño recién nacido atado con diferentes cuerdas y a alambres finos en un pequeño rebullo.

Isabel me comento el proceso que habían hecho para que su brujería fuese más fuerte y mordaz,  querían destrozarme a mí y a mi familia y matar al niño que mi esposa llevaba en su vientre y para ello habían sacrificado a un niño recién nacido, matándolo y arrancando su ombligo del cual todos habían bebido de su sangre y atado para ingerirlo luego dentro del gato negro con las oraciones maléficas para que se cumpliese su maldición y así ser recompensados después.

Una vez que me contó esta historia sobre lo que había ocurrido me dijo que el gato lo metiera en un saco y lo llevara  lejos de la ciudad a una carretera que tuviese un cruce con cuatro direcciones y lo arrojara en medio cuando no pasase nadie. Y que el ombligo del niño o aquel rebullo de carne  atado con alambres y cuerdas hiciese lo mismo pero en otro sitio distinto y que a su vez lo quemase.

Así lo hice, cuando regrese, la vivienda y el local estaban dentro una cierta normalidad pero Isabel se había trasformado de golpe, parecía otra persona, mas deforme y vieja de cara a la vez que parecía que hubiese engordado unos treinta quilos, le dije que te ha pasado, me comento con un color blanco y un templé helado, Jesús he ido al baño del local y unos demonios han estado a punto  de llevarme con ellos al otro mundo, me he salvado de milagro, me voy te he estado esperando por no dejar sola a tu mujer, lo siento pero  ya no volveré nunca más a esta casa.

Le di las gracias y la acompañe a la puerta y hasta su coche, volviéndole a dar las gracias, le comente que no era la primera vez que alguien me había hablado así, del baño del local, porque entendía que ese lugar era idóneo para dejar objetos y hacer brujerías dentro de él.

Con Isabel nos volvimos a ver  en varias ocasiones, tan apenas hablemos de lo sucedido, recuerdo que una vez, lo comento con su pareja como una de sus más grandes hazañas de lo paranormal y ya habían pasado muchos años, ella cumplió su palabra y no volvió a pisar la casa.

Mi destino estaba escrito, durante quince años más permanecí viviendo con mi familia dentro de esa casa y por supuesto todo lo que aconteció marco mi vida y mi destino a lo que ahora soy.

Mi esposa después  de estos hechos se fue recuperando, pero a los seis meses, el niño se perdía y tuvo que ser ingresada durante un mes y medio TRATANDOLA CON MEDICAMENTOS liquido y suero para no perderlo, naciendo antes de hora y de los que se dice que nacen sietemesinos.