En lo paranormal

Una definición del fenómeno paranorma

Lo que en un principio era un simple artículo sobre el tema de lo paranormal se ha convertido en una definición personal para incluir en la sección.

Los fenómenos paranormales,  seguramente y en concepto de todos y más si nos adentramos en religiones o sectas podemos encontrar o calificar como tales. Aquello  que desconocemos nos hace ver o creer como paranormal causando, respeto y hasta miedo a lo desconocido apartándolo de nuestras mentes o manteniendo la incredulidad aun palpando lo que tenemos delante. Todo lo contrario es aquello que tenemos como costumbre o enseñanzas del entorno, aquello que tenemos arraigado como normal, nos hace ver como real presente aquello que no es tan normal para otros, creando una  protección personal individual en lo que hemos aprendido, o nos ha hecho sobrevivir dentro de nuestro propio entorno.

La fe en un medico, un cura, o un boticario, pueden ser síntomas simples de sistemas educativos que nos han hecho mantener costumbres personalizadas y arraigadas en generaciones y que si salimos del ambiente rural donde se crearon podemos comprobar que la misma causa no hace el mismo efecto y nos hemos dejado llevar por un fenómeno que no era normal y que sin embargo tampoco hemos tomado como paranormal. Por lo tanto lo primero que tendríamos que entender es el concepto o enjuiciamiento de lo que es paranormal o no.

Según se mire lo normal o paranormal esta encerrado  en la forma y el contexto del entorno y las creencias o educación de las mismas.

Depende del lugar las leyendas y las historias paranormales nos llevan a una dirección u otra, pero hay una realidad que las une, el miedo. El miedo es el fenómeno que alimenta lo paranormal para alejarnos de conocimientos más serios que hemos o nos han hecho descartar por el propio miedo a los mismos.

Así como todo lo contrario, adentrarnos con sátira, ironía o moza,  a lo desconocido en la incredulidad de pensar que todo es mentira, nos puede llevar a sufrir las consecuencias de los efectos paranormales que luego en lo real lo determinamos como, mala racha, mala suerte, mal de ojo,  o cualquier termino que nos auto proteja material y mentalmente de las otras realidades.

Los fenómenos paranormales, son están y existen, tan solo tenemos que definirlos por su propio nombre. El problema es que nos vamos apartando de ellos,  o nos van a llevar a diferentes realidades para no encontrar el verdadero significado. Como definir aquello que no hemos querido o no hemos podido identificar por nosotros mismos, en el enjuiciamiento real si es o no es un fenómeno paranormal, aquello  que tenemos delante si ni siquiera hemos profundizado en lo que representa o es,  dicho fenómeno.

Sera más creíble para nosotros aquello que hemos tenido o nos han enseñado como base cuando el cura o médico rural nos decían hace cuarenta años que  se moría con dolores del estomago a rabiar, era que le había entrado  el MISERERE como una maldición caída de los cielos,  para unos años después confirmar que era una simple hernia denominada en algunos lugares como (La pendíz) lo que  provocaba ese tipo de muerte.

Definir como anecdótico el termino MISERERE que se basaba en la realidad que no sabían realmente la enfermedad  que era, pero que todo el que la padecía se moría y a la misa que ofrecían los curas a los muertos se llamaban en aquel entonces misereres. Motivo por el cual la persona que tenía dicha enfermedad, quien tenía una hernia o (pendiz) lo condenaban a la misa de los muertos vivientes el miserere.

Lo que en un principio parecía paranormal y demoniaco acabo pasando a ser anecdótico, como la penicilina  y demás medicamentos que hicieron apartar toda clase de cuentos he historias macabras que hacían ver lo desconocido como paranormal.

Lo mismo ocurre en nuestros días, con la diferencia del conocimiento que ha apartado muchas supercherías y que a su vez ha creado otras para mantener el miedo como base de lo paranormal, antes, siempre antes de descubrir lo real de dichos fenómenos y en su atractivo variante de conceptos y alternativas sobre los mismos.

 

Jesús Pérez Marqués

 
07/02/2009