DEBERIA DECIRTE

 

Debería decirte…

Pero que te digo…

Si lo que se sabe queda en pasado

estando cada momento presente

y lo que olvidamos se ha ido.

 

Pero cuando menos esperas

aparecen y te trae los recuerdos de lo que ha sido

para seguir mañana como ayer

como siempre más unidos.

 

Pese a la vida con sus intentos

de borrar todo lo bello, el alma te conduce

hacia ellos que los tiene guardados

como un secreto.

 

Y renacen los versos de siempre

en los deseos donde habita la estancia

de nuestros sueños.

 

Afloran sensaciones que parecía

que habían muerto y de repente

tú, vivo, ansioso, con el ímpetu del viento,

te llevas de tu entorno todo lo negro.

 

Debiera decirte…

Pero no debo…

 

No sea que te tomes a pie de letra todos mis sueños

y alguien, lo oscuro, lo necio, venga detrás para romperlo.

 

Ya ves tan solo un espacio intenso,

un sentimiento que ha arrastrado detrás

bellos recuerdos y te llevan detrás a buscarlos de nuevo.

 

Pero tú y yo lo sabemos

y debemos guardar en el silencio

como lo guarda el alma en el más puro secreto.

 

El poeta viene, se va, apenas un segundo

detrás de este momento, me recuerda quien soy

y la vida me despierta luego.

 

Mañana, pasado, dentro un rato volverá de nuevo y

me hará olvidar lo que quería decirte y no debo.

 

Jesús Pérez Marqués

 

Me da miedo el poema cuando respondo y callo

 

Me da miedo el poema cuando me entrego.

Cuando le doy espacio, al espacio que habito en el momento

y le miro a la cara sin ningún titubeo para decirle ike, ike, ike

Acaso crees que la risa de un momento te hará feliz el resto

Que conseguir un daño te aparta del camino que has tomado.

Efecto de una causa que ya nació perdida, llevándote al vacío

del alimento ajeno donde tú serás el postre, las migajas caídas.

Como decir lo siento, como buscar salidas

si tu fruto lo entregas a las causas malditas

de seguir los instintos que alimentan tu vida.

Sin saber. o si sabes  consciente o inconsciente

porque cargar más peso del que mañana puedes.

No sabes ni el momento donde la marcha atrás

te hará cargar con ello y presumes y ríes

porque aún no estas dentro.

Ya ves, cuando debería devolverte el gesto

solo me pregunto y después…

A quien pedirás agua en el camino, donde las respuestas

que siempre as maldito, con quien andarás

el resto del camino.

 

Que infierno te espera

serás una más que grita mientras desespera

y espera salidas que no tienen puertas.

El equilibrio del desequilibrio, lo justo, lo bello el amor

el bienestar, la salud,  la economía riqueza,

la amistad, el perdón la paciencia.

Que fácil te olvidas de lo que deseas

si solo te entregas a la puta mierda

y esperas que otros, si otros te saquen de ella.

Mientras tú te ríes, yo ya me he marchado.

Lo que más me duele de este mero espacio

es que tú mañana vendrás a pedirme lo que nunca has dado

esperando que otro limpie tus pecados.

Ver a un inocente que te da la mano

sin saber que en ella tan solo hay gusanos.

Jesús Pérez Marqués

 

La luz de un sueño

 

Hoy ayer, antes de ayer o mañana
vendrán como siempre a robar lo ajeno
a perturbar el amor a cambio de montañas
de piedras del camino que otros mandan
de oscuros laberintos y siniestras miradas
que pretenden borrar la luz de tu cara.

 

A no dejar pasar el aire que reclama
el suspiro de un beso por la mañana
el despertar del sol, la lluvia, la paz, la calma.

 

Para borrar en ti la sonrisa diaria
y creer que es mentira, lo que quieres y amas
lo que sabes que es cierto a pesar de las trampas.

 

Lo que sabes que en ti da cobijo a tu alma
para seguir luchando sin importarte nada
aunque todo te afecte y desprecies el eco
el espejo de enfrente, la mirada turbada.

 

La daga que persigue ensangrentar de rojo
el camino que andas y dejar cicatrices
con heridas que  sangran y apenas cicatrizan
porque vienen seguidas, una detrás de otra
sin apenas respiro, con la desesperanza 
de mirar al camino y no ver donde  acaba.

 

Pero yo sé que tú, pese a todas las trapas
seguirás el camino, con la cabeza alta
y por mucho que quieran que bajes tu mirada
la luz esta en tus ojos como dentro de tu alma.

 

Y el deseo que sigue detrás de tus deseos
harán cumplirse  pronto los sueños deseados
que por soñar soñando lo deseado este poema 
es parte de lo que no han robado.

 

Jesús Pérez Marqués

 

El secreto del alma


No, no me digas que no sabes
que estoy, si estoy como siempre
al acecho, de proteger el amor
de salvar los optáculos.

 

De seguir en la línea
que marca el destino que une y 
divide lo blanco y lo negro.

 

Tus ojos los míos y la luz del sol
que me consta.

También sale para nosotros cada día
y en la distancia ha encontrado 
la forma de iluminar el corazón

que guarda escondido el secreto de alma.

 

Jesús Pérez Marqués

 

Del que fui y del que soy

 

La verdad, de verdad, me cuesta estar aquí
ser la esencia pura del sentimiento y dejar…
la suave brisa del despertar de un sueño.

 

El apagar las luces delante de un agravio.
Derramar una lagrima ante el propio dolor
que se esparce en cada nuevo suspiro
en cada nueva realidad que nos lleva
donde ya hemos estado y sufrido
donde no hemos sabido salir.


Donde me cuesta ser poeta
por que el dolor
formaba parte de mis letras.

 

Los versos que deje dolido hoy los
lloro por dentro, con mi mejor amigo.

 

Apenas queda nadie que comparta mis penas
apenas quedo yo, en el espejo
roto del poeta que quedo.


Del dolor mío y ajeno

 

Puesto a seguir si me da por llorar
es que el master que ice, lo suspendí
en el intento de no querer seguir sufriendo.

 

Si me da por seguir…?


Es que la vida no me quiere matar
o tal vez no sea el momento...


Pero la verdad es que
no se puede agredir y violar más
a la palabra al hombre al alma.

 

Ayer estuve ahí, si ayer y hoy, y siempre
se encarga el dolor de tenerme atento.

 

Enemigo que va detrás de mis pasos
y pretende que yo siga su juego.

 

Cuando sé que es mentira, una trampa
del tiempo en la que debo estar
para perderlo.

 

Si me ves hoy llorar...
Es un error de mis fuerzas,

simple equilibrio al no contrarrestar 
los días malos, con los más bellos.


Trilogía del silencio

 

Y por último, trilogía del verbo
hoy pretenden que sea el poeta de ayer
El místico de hoy, el filósofo de mañana.

 

Tres en uno, el trino, el que anduvo,
el que esta, el que se fue, el que vendrá,
cuando yo muera.


El que sufrió la herencia
de la carne en la pura materia.


Y una noche como esta,  ni siquiera
le dejan llorar…?

 

Son signos de flaqueza, del poeta que fui
Y que me  trajo aquí buscando una respuesta.

 


ANTE LO DISTANTE

 

Si te entrego, mi alma, mis deseos,
las ganas de vivir, un beso, si te doy
la alegría, el corazón, mis sueños
Me los devolverás luego.

 

Si te doy mis nostalgias, la paz, la ternura
la entrega, el atardecer, la mañana
la brisa del mar, el aire fresco, el calor del sol
Un suspiro mi aliento
Me lo devolverás luego.

 

Te entregaras a mí, como yo a ti me  entrego
y me darás la luz de tus días más bellos.


Compartirás conmigo, como yo lo deseo
lo más puro de ti, la esencia del deseo
la voluntad que emana cuando nace el amor.

 

Abrirás una puerta al espacio infinito
para compartir juntos lo que te doy 
lo que me puedes dar, lo mismo que anhelas y anhelo.

 

Si me dices que sí, quédate con mis versos
Guárdalos en lo más hondo de ti, en lo más secreto


No le digas a nadie lo que te he dado
son solo para ti, debes guardarlo y retenerlo
como si no estuviese, como pasado…
como algo ajeno.


Después, dentro de un rato, más tarde, luego
cuando menos esperes, o sin esperarlo
esta el día siguiente, para robártelo.


Si te entrego, mi alma, mis deseos,
las ganas de vivir, un beso, si te doy
la alegría, el corazón, mis sueños
Me los devolverás luego.

 

Jesús Pérez Marqués

 


EL ROSTRO DE UN POEMA


Cuando aflora la vida
Cuando todo es belleza
Cuando el amor esta
Cuando el dolor se aleja
Cuando estas a mi lado
Cuando piensas en mi
Cuando tiemblas en mis brazos
Cuando nos reímos
Cuando nos miramos
Cuando sin hablar nos amamos
Cuando soñamos juntos
Cuando nos enfadamos
Cuando hacemos las paces
Cuando disfrutamos
Cuando recuerdo los años que
hemos pasado veo el rostro de
un poema en tus ojos, en tus
labios, en la fuerza del amor que 
han mantenido firme la pasión y
la entereza de querernos.

 

Y aun con todo y con eso
Y lo que puede pasar.


Es bonito llenar el corazón
de recuerdos pasados
olvidar las fatigas, las trabas
las tristezas que quedaron atrás.


Y lanzar un suspiro al olvido
y una sonrisa al viento.


Y que vuelva la brisa de nuevo
habitar nuestra estancia
que de amor y deseo está ansiosa
siempre nuestra alma.

 

Y aquellos puntos negros
que quedaron detrás, los dejamos
perdidos en el olvido que es
donde deben estar.

 

Compañera de viaje compañera

a estos versos me remito y en
el rostro de un poema quisiera 
dejar, la alegría, la amistad,
el amor que nos queda.

 

La felicidad.

 


LA HOSTIA

 

Me acabo de dar una bofetada,

que ostia dios mió.

 

Ver un poema de ayer, leerlo

y recibir la respuesta-pregunta

con el mazo, la hoguera, las espinas y

el torpe tormento, de mirar, de ver

detrás de la montaña  el valle que no estaba.

 

Que visto,  pasado, sin pasar y sin llegar a estar

el ayer se pierde en búsquedas que otros

tomaran  como referentes.

 

Intrusos  se  alinearan

en sofisticados sofismas que después

en lo lírico, renunciaran su estado

y le llamaran hibrido.

 

El corazón rompió, choco, surco, regó con sangre

los pasos del camino, para que detrás…

 

Otros inconscientes se guíen en los pasos

ensangrentados del dolor que apenas nadie

quiso mirar por el simple y propio egoísmo

de la vida y de la ingenuidad de los que solo pasan.

 

Que ostia dios mió que ostia.

 

No voy a poner la otra mejilla.

Yo he estado allí y aquí, los demás

entiéndase este  del que escribo poema pesadilla,

que se quede atrás y hoy,  ahora

y después de este momento.

Y seguido,

que  forme parte de lo que soy y del que he sido

que las aguas que han pasado por el cauce del rió

no han de quitarme la sed, brindo y bebo

del fruto y la cosecha que he recogido.

 

Que si le añado una coma al punto final

Será punto y coma

y no punto y seguido.

 

Jesús Pérez Marqués


Poema sin terminar para la séptima puerta.

 

He estado demasiado tiempo expuesto al dolor.
Demasiada gente que caminan ciegos
y que en esta vida ven principio y fin
en sus propias vidas en sus propios hechos.

 

Cada día que pasa se me encoge una angustia
viendo el dolor ajeno que recrean he  insisten
alimentándolo entre ellos.

 

He inocentes y ajenos en sus propios deseos 
recogen lo que dan y reciben su apremio.


El equilibrio del desequilibrio hecho verbo
Por encima del mundo por debajo del suelo
Posiciones opuestas a nuestros sentimientos.

 

Por un lado el amor hacia lo que queremos
y el desprecio sin más a lo que no entendemos.

 

Alguien viene detrás desconocido miedo
que nos hace pensar y hacer a los demás de menos
A lo que hacemos de mas, lo negro nos arrebata el sueño
Y vuelta a empezar, seguimos o caemos.

 

En el fondo es verdad que amamos lo bueno
Prueba de ello que nos alejamos cuando veamos lo negro
que se oculta en sonrisas y falsos deseos
con buenas palabras y dudosos afectos
para hincar la aguja mucho más adentro.

 

Es parte del juego, un espacio más de vivos y muertos
pruebas inequívocas de nuestros espejos
que han de reflejarse delante del tiempo y detrás del nuestro.


Espacios distintos donde han estado ellos
y nosotros mismos los desmerecemos.

 

Yo soy como soy, lo asumo y lo acepto, y tú lo veras
Acopio de ti, tiraras la piedra, romperás espejos
o veras la vida en este momento sin mirar atrás
sin ver a lo lejos que eres algo más, dentro de este centro
donde el engranaje nos une en la rueda que une el universo.

Es una utopía, me dicen huyendo
Yo se que detrás de este cementerio
los que se han ido están, esperando su  turno, su momento
queriendo hacer más que cuando partieron.


Pero la materia enemigo serio, nos vuelve a tumbar
Lo sé muy de cierto, volver a empezar

en este destierro, en este desierto.


La falta de paz de amor y de buenos deseos
Hace fracasar lo que no entendemos.

 

No termino el poema, lágrimas y lamentos

podía haber hurgado más el corazón

en  los sentimientos, pero me engañaría

y haría lo mismo contigo y  no quiero.

 

Esto aunque este sin terminar es un poema

y hay lo dejo.

 

Jesús Pérez Marqués


MONOLOGOPOEMA

 

Hoy en este inicio o segundo acto
quiero del recorrido de mis alforjas llenas
extraer parte o algo de lo que va conmigo.

 

Sé que apenas queda nada del todo que las lleno,
apenas queda nada, de lo que dije, hice, o escribí
en un papel.

 

Apenas solo quedan cicatrices y heridas en la piel

De la sonrisa un verso, de la esperanza

un sueño y de los sueños
los años nos despojan de ellos.

Son los duendes, son los dueños.


Que hacen con el tiempo que se 
conviertan en más pequeños,  pero más eternos.

En esta parte del camino  recorrido,
hecho, maltrecho, dolido, aquejado y viejo.

 

No es verdad pero rima y en parte es el poeta 
en el camino hecho, lo que hace de la vida, 
buscar de las heridas un consuelo 
y preguntar al cielo: ¿Porque  es así esta vida…?


Y ver las injusticias por los suelos
que pisan los demás sin más recelo 
que el de mirar al lado y decir, 
la vida es esto, también lo hacen ellos.

Los demás hacen lo mismo, acaso yo
soy menos que los demás, 
o me hago de menos.

 

Y qué más da, si  tú sigues detrás.
Por qué no quieres, porque no puedes, 
porque no te dejan.

 

Y te quejas, te lamentas

Vas con ellos sin oponer nada más que tus quejas.
Las oigo, las he  oído siempre,
me persiguen detrás.

 

Escribe de lo justo y de lo injusto,
del pan, de los demás, del hambre, 
de la guerra, de las mentiras, de la verdad.

Escribe simplemente y quéjate detrás, 
detrás estamos todos, quejándonos igual.

 

Que bello, que bonito y cuantos como yo
habrán hecho el camino,
buscando en el amor, en la honradez,
en la pureza su bandera.


Que ondea por desgracia después de cada guerra.

Y cuantos como tú habrán tirado la toalla
después de una tormenta y sumisos al tiempo
tan solo esperan que llueva.

 

Darte una solución, eso quisieras.
Una palabra mágica, un gesto, una idea
algo donde agarrarte, para salir o quedarte…
en una posición más cuerda, más seria
más humana, más eterna.

 

Pero Dios, el que existe según las condiciones.
El que nos muestran los dogmas y todas religiones.
El que nos interesa según el momento.


El que queremos creer cuando lo necesitamos.

El que nos viene bien tan solo para lo nuestro.
Es el Dios que buscamos y hemos perdido
es un Dios de intereses sin verdades, que carece
de la esencia primordial del nacimiento
y de la  propia muerte.

 

La tenemos delante cuando abrimos los ojos
y miramos de lado para no ver el frente
y dejamos que otros nos guíen el camino
que inexorablemente es nuestro recorrido.

 

Y como siempre ha sido, y como es así …?
Y como nadie vuelve, y como no lo sé …?


Esto es más de lo mismo o es un poema.

 

Adentrarse en lo ajeno, sueños y penas
Arrojarse a la hierba, verde botella,
fresca  brisa del mar, tus ojos, mis versos, 
tu belleza, el cielo, las estrellas.

 

No me pidas el mar,  se me va de las manos 
como agua cuando lo quiero entregar.

 

No me pidas el sol, ni el cielo
que mis manos no llegan tan lejos.

 

Si pretendes amor, si pretendes soñar
no me lo pidas, porque eso tú, simplemente tú,
lo puedes conseguir y dar.

 

Sirva la presente para los presentes y los ausentes.

Para los que quieran estar

para los que se han ido,

para los que vendrán.

 

Dejo las huellas del tiempo en este final,
las que vamos dejando y olvidamos
una y otra vez al pasar.


Jesús Pérez Marqués

 

perdidos Olvidos

 

Ha veces me pierdo en los olvidos y sin saber a dónde voy, me encuentro con engranajes que rodaron en tiempos pasados que dejaron mucho más de menos de lo que ayer fui o de lo que hoy soy.

 

Si me marche para no estar, si estuve por no irme, si me deslice dentro del engranaje para no ser molido y triturado, para no ser harina y convertirme en pan, porque de las cenizas del olvido quieres resucitar recuerdos que se han ido.

 

Porque determinar de sus olvidos en los míos si marcharon al dejarlos como trigo floreciendo bajo el sol.

 

Ley de principio, supervivencia, destierro, cuantos se han ido que no han seguido, cuantos están  que no volverán, cuantos han caído en el vació de su propio pedestal.

 

Me falla un suspiro, un recuerdo me hizo reír y detrás sin querer sin pensar vino otro que me hizo llorar. Vuelve el poeta Dios… Donde has estado si por buscar de tu esencia me desterraron y por creer en ti como en mí mismo, me dejaron atrás, sin querer sin mirar.

 

Para que voy hablar si estoy encasillado en cualquier posición o lugar, si me da por llorar es que rió,  si me da por reír, echa a llorar, delante y detrás del  recorrido el poeta no está, pero juro por Dios que no se ha ido.

 

Volver a empezar  en los olvidos, cuantos vendrán detrás que no han sabido canalizar el agua de su cultivo y quieren competir con pan, el verde y puro resplandor del trigo.

 

Para cuando lo leas  ya te abra llegado el beso

 

Quién sabe si mañana al despertar encuentras en tus labios  el sabor de los míos
Y detrás el suspiro anhelado que has dejado detrás de los recuerdos olvidados.


Quien sabe y es verdad que mañana no estarás disponible para verlo o leerlo
Motivo por el cual lo escribo, lo deseo y quiero, si quiero de nuevo compartirlo.

Que cuando llegue a ti, sea en dos veces, una la del deseo y otra la realidad.

 
Ver sentir y palpar, lo que anhelas y sueñas cada instante, ver la fuerza del amor
de amarte y recordarte entregando los besos que me diste, que me das
que deseas con el alma y con la mente que solo quiere estar y verte.

Que solo quiere verte y estar, sin estar estando en cualquier parte

con el arte de vivir y enamorarte como siempre quisiste y soñaste.


Quién sabe si mañana al despertar encuentras en tus labios el sabor de los míos


que como los tuyos están deseando verte y amarte.

Y en el susurro de la brisa en tu oído se humedezcan tus labios como los míos.

 

Jesús Pérez Marques

 

En lo poco que tengo para seguir

 

En lo poco que tengo para seguir
están las manos abiertas del destino
camino escrito antes de venir
que deje marcado con las huellas del pasado.

 

Que enumeran todos y cada uno
de los pasos que se han andado
cada uno de los caminos que me han traído aquí.

 

Incluido el presente, con sus trampas y mentiras
que quieren convencerme que detrás
no está el camino que emprendí
y prometí cumplir con todos mis sentidos.

 

Querer dejar atrás todos y cada uno de los esfuerzos
de las promesas de los anhelos y los besos
de lo que tu alma sabe que es  destino y deseo.

 

De lo que estaba escrito que sería a pesar
de tantas intrusiones y despechos de
tanto intruso con la piel de cordero
de tanto cuervo intentando  arrancarte los ojos
despellejar tu carne  antes de muerto.

 

Ilusos de ambulantes del camino que siguen ciegos
y  apenas ven dos pasos del ayer y del mañana
que espera que se cumplan los deseos en pos
y en paz de nuestras esperanzas que malgastadas
tirando piedras, tan solo queda esperar
el momento  cuando nos las devuelvan.

 

En lo poco que tengo para seguir
están las manos abiertas del destino
camino abierto antes de venir
que deje marcado con las huellas del pasado.

 

Que hoy quiero que regrese a mi 
con todos los  sueños, los esfuerzos y 
los besos entregados.

 

que sabiendo que ya me pertenece
no voy a permitir que los demás, los ciegos
se queden con la luz que he encontrado.

 

Jesús Pérez Marqués

 


 

 

 

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